El piano no siempre fue un instrumento central dentro del rock. Durante buena parte de los 60 y los 70, la guitarra eléctrica dominó el género, mientras que el instrumento de teclas quedó relegado a un rol de acompañamiento. Sin embargo, hubo canciones que invirtieron esa lógica: temas en los que el riff de piano no era un simple decorado, sino que se transformó en la columna vertebral sobre la que se construía todo lo demás. Tal es el caso de las cinco canciones de las que te hablamos a continuación.
Jerry Lee Lewis - “Great Balls of Fire”(1957)
Antes de que la gente hablara de rock and roll como un género consolidado, Jerry Lee Lewis estaba tocando el piano con una energía que nadie había visto antes. De hecho, el riff de apertura de “Great Balls of Fire” es uno de los más reconocibles de la historia de la música popular.
The Beatles - “Let It Be” (1970)
Paul McCartney escribió “Let It Be” después de soñar con su madre, Mary, que había muerto de cáncer cuando él tenía 14 años. El riff inicial de piano es tan simple como icónico. La canción fue grabada durante las tensas sesiones de Let It Be en enero de 1969, y ese contexto en el que la banda estaba al borde de la ruptura le agrega una capa de significado al track.
Elton John - “Bennie and the Jets” (1973)
Incluida en el doble álbum Goodbye Yellow Brick Road, “Bennie and the Jets” es una de las canciones más extrañas que Elton John grabó en su época dorada. El riff de piano es pegadizo pero también deliberadamente artificial. Esto se dio así dado que John quería que sonara como una grabación en vivo, por lo que el productor Gus Dudgeon agregó ruidos de público de otros conciertos y aplausos fuera de tiempo.
Derek and the Dominos - “Layla” (1970)
La sección más famosa de “Layla” no es el riff de guitarra de Duane Allman ni el solo de Eric Clapton, sino el coda de piano que aparece después del minuto 2:43 de la versión original. Esa parte, compuesta por el teclista Jim Gordon, transforma una canción de rock duro en algo completamente diferente.
Van Halen - “Jump” (1984)
Cuando Eddie Van Halen presentó el riff de sintetizador de “Jump” al resto de la banda, David Lee Roth se opuso a usarlo porque Van Halen era una banda de guitarras, y construir un single sobre un teclado no parecía la mejor decisión. Roth terminó cediendo, y la canción se convirtió en el único número uno de la banda en el Billboard Hot 100.